Siete consejos de ahorro

¿Y si ahorrar no fuera tan difícil? ¿Y si solo es una cuestión de cabeza y planificación? Porque ahorrar para el futuro siempre ha sido una opción inteligente pero, en estos momentos, es casi un imperativo, aquí va una pequeña selección de consejos para conseguirlo sin sufrir demasiado.

1. Primero de todo, para detectar de qué cosas eres capaz de prescindir,  puedes realizar este test de ahorro a 30 días que hemos diseñado. Te animamos a analizar tus gastos detalladamente, descubrir aquellos que ni siquiera te habías planteado o son superfluos. Por ejemplo, ¿de cuántos cafés al mes podrías prescindir? Y si eres fumador, ¿de cuántas cajetillas? Con este simulador descubrirás cómo podrías emplear este dinero no gastado en algo más productivo, como por ejemplo, tu Plan de Pensiones BBVA.

2. Establece un presupuesto: si sabes cuánto vas a ingresar y cuáles son tus gastos fijos mensuales, es fácil determinar lo que te sobra. Decide en ese momento cuánto quieres dedicar al ahorro de ese sobrante y sácalo de la cuenta el día que entre la mayoría de los ingresos.

El resto, podrás usarlo para satisfacer algún que otro “capricho”, entendiendo por “capricho” los gastos no básicos, como salir a cenar, ir al cine o comprar un abrigo que no necesitas pero te encanta. Una hoja de cálculo tipo excel será tu mejor aliado.

3. Aprende qué es el pre-ahorro: no es la primera vez que hablamos de este sistema en este blog: no es la invención de la rueda pero, como suele ocurrir, las ideas más simples son las más efectivas. El pre-ahorro es tan sólo una forma de ahorrar que se basa en no ver el dinero para evitar tentaciones.

En otras palabras: cada día de cobro, se guarda la cantidad que hayamos decidido ahorrar mensualmente en una hucha sin apertura, es decir, en un lugar donde no podamos tocar el dinero fácilmente. Si sois clientes de BBVA, podéis darnos la orden para que desviemos este dinero, por ejemplo, a un Plan de Pensiones. Por cierto, en estos momentos te damos un 3% de bonificación si traspasas tu plan de pensiones desde otra entidad.

4. Compara precios: pregunta a tus familiares, amigos y compañeros de trabajo dónde compran y compara la relación calidad-precio de los productos. Usa los comparadores de precios que existen en la web casi para cualquier producto, ya sean seguros de coche, hogar, de vida, o billetes de avión. Seguro que estás pagando de más en más servicios de los que crees.

5. Reduce los gastos de suministros en casa: puedes ahorrar agua y energía contando con electrodomésticos eficientes y ecológicos. Por supuesto,usa la calculadora de la CNMC para ver qué compañía te puede hacer el mejor precio en electricidad, gas o ambos gastos de forma conjunta. Por otro lado, recuerda siempre que, para mantener la casa en una temperatura idónea reduciendo el consumo en calefacción o aire acondicionado, no dejes entrar el calor en verano ni el frío en invierno: ventanas aisladas y sentido común. Si fuera hace 30 grados y dentro de casa 25, ¿por qué abres la ventana? Tan sólo conseguirás que tu casa se caliente y tendrás que encender el ventilador o el aire acondicionado con su consiguiente gasto energético.

6. Vende lo que no necesites: acumular sin más sólo vale para ocupar espacio en casa. ¿Qué sentido tiene tener esos patines en línea cogiendo polvo en el armario si puedes venderlos por 30 euros? Ahora que el mercado de segunda mano está más de moda que nunca, con apps como Wallapop, Segundamano o eBay, no tienes excusa para no ingresar algo de dinero extra. Recuerda: lo obtenido vendiendo los viejos trastos deberías destinarlo al ahorro del mes.

7. Compra en internet: es un hecho, las ofertas online pueden ser tu salvación. Estamos hablando de webs donde puedes encontrar una diferencia de precio de hasta el 75% respecto a las tiendas físicas. Pero, ¡ojo! antes de hacer clic, plantéate si verdaderamente lo necesitas ya que cualquier gasto  no reflejado en tu presupuesto mensual afectará directamente a tu capacidad de ahorro.

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